
Jueves 30 de Enero de 2022
IIIa Semana Ordinaria C
+Lectura del santo evangelio según San Marcos (4,21-25)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.» Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará con creces hasta lo que tiene.»
Reflexión. –
En la lectura del Evangelio de hoy, se nos dice que las buenas nuevas son para compartirlas. La luz de la que habla Jesús es la de un faro que busca exponer, diseminar y compartir la iluminación. Lo que Jesús nos quiere decir es que la persona que desea aumentar su espiritualidad hará que esa espiritualidad aumente al exponerse a las parábolas de Jesús, en tanto que los que no lo escuchan terminarán en una ignorancia espiritual.
Al escuchar, oír y seguir a Jesús, crecemos en familiaridad con su voz y oímos más y más se añade. Cuando se deja brillar la luz de la verdad, todo se comprende y se perdona. Señor, ayúdame a ver cuánto Tú me das. Déjame verte como el Dios dadivoso, que nunca deja de darme lo que pueda ayudarme. Jesús, ayúdame a ser tan generoso como Tú eres. Deseo servirte más allá de mi vida fácil y confortable.
La misión de ser luz no es tampoco hacer las cosas para que nos vean, sino dar siempre buen testimonio de vida cristiana e instruir a los demás. El mundo marcharía mejor si muchos
cristianos no estuvieran todavía debajo de la cama. Es hora de que cada cristiano ponga su candil sobre el candelero.
ORACIÓN: Señor, que yo pueda irradiar tu luz con mi persona y mis obras y así haya menos tiniebla en el mundo.