
Viernes 31 de Enero de 2022
IIIa Semana Ordinaria C
San Juan Bosco, Presbítero
+Lectura del santo evangelio según San Marcos (4,26-34)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.» Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.» Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Reflexión. –
La noticia de que el Reino de Dios estaba entre nosotros fue la principal noticia que trajo Jesús. La Buena Noticia en el evangelio es la noticia de que nuestro Dios no está lejos y apartado de nosotros. La primera condición para que el reino de Dios crezca en el mundo es que su buena semilla sea sembrada en los corazones. Para ello, hay que hacer una tarea previa de preparar el terreno. Aunque el reino de Dios no se puede explicar simple y completamente, muchos aspectos de él son revelados. Jesús emplea las imágenes del trabajo agrícola y de la naturaleza, imágenes que muestran la dinámica y el movimiento de su proyecto divino para la salvación del mundo.
Al hablar desde el bote en la orilla del lago, nos llama la atención sobre los árboles y los maizales cercanos. Todos han crecido de semilla, justo como el Reino de Dios, el nuevo movimiento que Él está inaugurando, crecerá y florecerá. Así, como el pequeñísimo grano de mostaza crece para convertirse en el mayor de los “arbustos” por medio de un poder mayor que el nuestro. Nuestras vidas son un proyecto de Dios. ¡Dejemos libre a Dios para que trabaje en nosotros!
La semilla buena, el terreno bueno y la buena preparación son los elementos para que el Reino de Dios crezca. Si lo hacemos así, podemos dormir tranquilos, y el Reino de Dios seguirá creciendo. En este día de San Juan Bosco oremos sobre todo por los jóvenes y sigamos sembrando en ellos la semilla del Evangelio y del Reino.
ORACIÓN: Plantemos y reguemos, que el Señor hará crecer.
¡Feliz Navidad 2024 Y
Prospero Año Nuevo 2025!