
Lunes 13 de Enero de 2022
Ia Semana del Tiempo Ordinario
+Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,14-20)
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.» Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.» Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.
Reflexión. –
Jesús llamó a estos cuatro discípulos mientras estaban en su trabajo diario. Él se involucró en sus vidas con un simple “Sígueme” y ellos supieron que Él tenía algo importante que ofrecerles. Parecían pensar que podrían participar en su proyecto que llamaba "El Reino de Dios". Y, desde ese día en que siguieron a Jesús, las vidas de los discípulos cambiaron: dejaron de ser pescadores y el mundo sería su hogar en adelante. Los apóstoles viajarían lejos con la memoria y los relatos de Jesús, y llegarían a morir en su Nombre.
En nuestras oraciones ofrezcamos nuestro futuro al Señor, con generosidad y confianza, diciendo: Señor, enséñame a conocerte mejor, amarte más y servirte más fielmente en mi vida. Estos primeros discípulos que fueron llamados creyeron y, dejándolo todo, lo siguieron. No debemos temer dejar cualquier realidad de valor terrenal para seguir a Jesús, porque para quienes lo hacen habrá cien veces más en esta vida, serán cien veces más felices, y su recompensa será grande en el cielo.
ORACIÓN: Señor, que no dude en convertirme y seguirte.