Miércoles 15 de Enero de 2022
Ia Semana del Tiempo Ordinario

+Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,29-39)

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

Reflexión. –

En esta lectura se juntan muchos aspectos de la vida de Jesús. Después de su enseñanza en la Sinagoga, Jesús fue a la casa de Simón y Andrés. La observancia de la Ley en sábado exigía que pasaran allí un día tranquilo. Pero la suegra de Simón estaba enferma y Jesús, que anteponía siempre la compasión a la Ley, se sintió inclinado a sanarla.

Al atardecer, finalizado el sábado, “toda la ciudad” trajo a sus enfermos y poseídos ante la puerta para que Jesús ejerciera en ellos su poder sanador. Así sanó a muchos enfermos y expulsó muchos demonios a los que no les dejaba hablar, pues sabían quién era Él. Luego de un breve descanso, sólo, se retiró a orar. Señor, Tú encuentras tiempo para orar, ayúdame a hacer lo mismo y bendice el tiempo que entrego a la oración.

Jesús se levanta de madrugada para orar. Su espíritu de oración es admirable. Le encanta estar a solas en intimidad espiritual con el Padre. Orar mucho no ha de entenderse como un compromiso, sino que ha de nacer del amor a Dios que hay en nuestro corazón. De no ser así, nuestra misión y nuestro testimonio carecerán de sentido y de fuerza.

ORACIÓN: Señor, que me goce en servirte y testimoniarte.





Siguiente Día


_______________________________________________________________________

© 2024 Congregación de la Misión - Puerto Rico, Padres Paúles