
Martes 21 de Enero de 2022
IIa Semana Ordinaria C
Santa Inés, Virgen y Mártir +Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,23-28)
Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas. Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.» Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»
Reflexión. –
La controversia entre Jesús y los fariseos aparece otra vez en el Evangelio de Marcos. Conociendo que observar el sábado es un signo del pacto de Dios con su gente, Jesús respetaba el sábado, y quería que sus discípulos también lo hicieran. Pero, Él sabía que el perdón, la misericordia y la compasión están en el corazón de la verdadera religión. Sin estas cualidades todo el resto sería una actuación vacía y sin corazón.
Así, observando que atender las necesidades humanas va por encima de las demandas del ritual del sábado, va sin miedo y de inmediato en defensa de sus hambrientos discípulos. Señor, estemos nosotros verdaderamente vivos y demostremos que Tú estás vivo, siendo fieles a “La Buena Nueva” en el tiempo presente. Este es nuestro privilegio y nuestra tarea.
Con la frase "El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado", Jesús nos enfrenta al compromiso de defender y crear leyes que busquen verdaderamente el bienestar y la integridad de las personas, las naciones y la humanidad. Incluso hay que abogar por leyes que restablezcan la integridad de la humanidad herida por las leyes negativas que ya existen. La palabra de Dios creador, redentor y santificador es luz imprescindible para esta tarea.
ORACIÓN: Señor, que sea el amor el centro de toda ley.