
Viernes 24 de Enero de 2022
IIa Semana Ordinaria C
San Francisco de Sales, Obispo y Doctor de la Iglesia
+Lectura del santo evangelio según San Marcos (3,13-19)
En aquel tiempo, Jesús, mientras subía a la montaña, fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios. Así constituyó el grupo de los Doce: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges –Los Truenos–, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Celotes y Judas Iscariote, que lo entregó.
Reflexión. –
Los doce Apóstoles son seleccionados por Jesús al ser llamados a una montaña. La montaña es un lugar significativo en la historia de las doce tribus de Israel lo que les coloca en esa línea histórica como piedras fundacionales de la Nueva Iglesia y del Nuevo Israel. Jesús llama a aquellos que Él quiere como discípulos y como amigos. No son grandes personajes, pero formarán la primera comunidad cristiana en una relación personal con Jesús, profunda e íntima.
Serán enviados a proclamar el mensaje, predicarán como el mismo Jesús, tendrán autoridad para expulsar los demonios, compartiendo con Jesús su propia autoridad. Jesús no escogió a estas personas por lo que ellos eran sino por lo que ellos podrían llegar a ser bajo su dirección y por su compromiso decidido a seguirlo.
Con el poder de sus mensajes ellos serán los que anuncien la buena noticia. Señor, yo no soy nada extraordinario, sin embargo, tú me llamaste a estar contigo. Dame el coraje para servirte con una dedicación generosa.
Dar nombre es señal también de que hacemos propiedad nuestra aquello que nombramos. Somos cristianos, somos propiedad de Cristo y hemos de vivir y actuar en su nombre y por su amor.
ORACIÓN: Señor, que yo sea fiel a tu llamado y que glorifique y honre tu nombre.